Obama llevará su biblioteca presidencial al sur de Chicago
El proyecto,
que incluye la construcción de un instituto académico, ocupará un terreno
cedido por la Alcaldía en un parque público que todavía se mantiene en reserva
hasta este mediodía, cuando se publique de forma oficial la Universidad que
gestionará la biblioteca y el museo presidencial.
En un vídeo
de la Fundación Obama, el presidente y la primera dama justifican la elección
de Chicago por ser la ciudad que ha marcado sus vidas y su formación, en la que
crecieron, se conocieron y nacieron sus hijos.
“El centro
inspirará a ciudadanos de todo el mundo para mejorar sus comunidades, sus
países y el mundo. No solamente será el testimonio del legado de un hombre,
sino que existirá como un foro dinámico, vibrante de participación cívica,
educación, acción, debate y progreso”, señala el anuncio.
Aunque
medios locales han avanzado en las últimas semanas que será la Universidad de
Chicago la que gestione el proyecto, los detalles no se conocerán hasta la
rueda de prensa que a mediodía ofrecerá el alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel.
La ordenanza
municipal que otorgó el usufructo del terreno establece que solo se podrá
construir en un máximo de 5 acres de terreno, y que el resto debe ser mantenido
como espacio abierto al público. La
decisión de otorgar parte de un parque público fue impulsada por Emanuel, y
provocó un duro debate con ambientalistas opuestos al proyecto y residentes del
sur de la ciudad, que no querían perder la oportunidad de tener la biblioteca y
museo en su vecindario.
La
Universidad de Chicago compitió con la Universidad de Hawai, la Universidad
Columbia de Nueva York y la Universidad de Illinois en Chicago, para atraer la
biblioteca y museo al sur de la ciudad donde Obama comenzó su carrera política
como senador estatal en 1996 y donde nació la primera dama Michelle Obama.
La biblioteca
y museo, que recopilará todo tipo de documentos y materiales del paso de Obama
por la Casa Blanca, albergará exposiciones interactivas y recogerá “el espíritu
de un movimiento” para “inspirar a una nueva generación de ciudadanos activos”,
según la Fundación Obama.
La
construcción de la biblioteca presidencial es una tradición desde el mandato de
Calvin Coolidge (1923-1929), aunque algunos presidentes anteriores como George
Washington, Abraham Lincoln o Woodrow Wilson disponen asimismo de centros dedicados
a su memoria.
La tradición
dicta que la biblioteca se levante en la ciudad de nacimiento de cada
presidente o alguna con la que esté estrechamente ligado, como ha sido el caso
de Barack Obama con Chicago. La
relación de Obama con Chicago comenzó en 1985, cuando realizaba labores como
trabajador social y organizador de la comunidad.
Allí trabajó
como abogado en una consejería jurídica por los Derechos Civiles y como
profesor de Derecho Constitucional en la universidad. En 1997 inició su carrera política al ser
elegido senador estatal de Illinois por el Partido Demócrata, en representación
del distrito de Hyde Park en Chicago.
Los expresidentes George W. Bush y Bill Cinton tienen también sus
respectivas bibliotecas presidenciales en Dallas (Texas) y Little Rock
(Arkansas), ciudades que marcaron sus respectivas carreras políticas. EFE
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