Guterres jura como secretario general de la ONU prometiendo cambios
"La ONU debe estar lista para cambiar", dijo
Guterres ante los 193 Estados miembros apenas unos minutos después de prestar
su juramento como sucesor de Ban Ki-moon.
El ex primer ministro portugués, que oficialmente asumirá el
cargo el 1 de enero, subrayó que Naciones Unidas debe "admitir sus
defectos y reformar la forma en la que trabaja".
"Esta organización es el pilar del multilateralismo y ha
contribuido a décadas de relativa paz. Pero los desafíos están superando ahora
nuestra capacidad de responder", señaló.
El mayor problema a día de hoy, aseguró Guterres, es la
incapacidad de la ONU y de la comunidad internacional para "prevenir
crisis".
"Naciones Unidas nació de la guerra. Hoy debemos estar
aquí para la paz", insistió, defendiendo la necesidad de más
"mediación, arbitraje y diplomacia creativa".
Guterres dijo que quiere cambios en tres grandes áreas: el
trabajo en favor de la paz, el apoyo al desarrollo sostenible y la gestión
interna.
En ese último ámbito, adelantó que buscará una organización
"ágil, eficiente y efectiva", que se centre "más en la gente y
menos en la burocracia".
En su discurso, Guterres hizo un análisis general de la
coyuntura internacional y avisó de la creciente brecha entre la gente y los
políticos como consecuencia de los efectos negativos de la globalización.
"Los votantes ahora tienden a rechazar el status quo y
cualquier propuesta gubernamental que sea sometida a referéndum. Muchos han
perdido confianza no solo en sus gobiernos, sino también en instituciones
globales, incluida Naciones Unidas", recordó.
Según apuntó, "el miedo está motivando las decisiones de
mucha gente alrededor del mundo" y los dirigentes deben "comprender
sus ansiedades y responder a sus necesidades, sin perder vista de nuestros
valores universales".
"Es momento de reconstruir las relaciones entre la gente
y los líderes, nacionales e internacionales. Es momento de que los líderes
escuchen y demuestren que se preocupan por su propia gente y por la estabilidad
global de la que todos dependemos", defendió Guterres.
Según dijo, el mundo vive una "paradoja" por la
que, a pesar de una mayor conectividad, las sociedades se están haciendo más
fragmentadas.
"Más y más gente vive en su propia burbuja, incapaz de
apreciar los vínculos con el conjunto de la familia humana", lamentó
Guterres, que insistió en que la ONU debe trabajar para superar el miedo y
promover la confianza entre la gente y unos valores comunes.
En un discurso pronunciado principalmente en inglés y
francés, Guterres cambió al español para subrayar la importancia de escuchar a
los jóvenes y de aumentar su participación en la sociedad y su acceso a la
educación, la formación y el empleo.
Asimismo, el próximo secretario general adelantó que la
paridad de género será un criterio clave a la hora de elegir su equipo de
trabajo y de designar a otros altos cargos en la organización.
De 67 años, Guterres pasó la última década al frente del Alto
Comisionado de la ONU para los Refugiados y desde el principio del proceso de
selección del próximo secretario general se destacó como el gran favorito de
los Estados miembros.
Al frente de Naciones Unidas el portugués sucederá a Ban
Ki-moon, a quien la Asamblea General rindió ayer tributo y a quien dedicó una
gran ovación por su labor.
En su última intervención ante este órgano, Ban animó a los
gobiernos del mundo a ir más allá de los intereses nacionales y a pensar en el
bien de la humanidad.
El diplomático coreano aseguró que su "corazón"
seguirá estando con Naciones Unidas y expresó su satisfacción por ceder el
testigo a "un hombre de integridad y principios".
"No tengo duda de que él, con su pasión y compasión,
navegará con éxito los muchos desafíos complejos y llevará la organización a
lugares nuevos y más altos", señaló.
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