Nuevo primer ministro de Haití se enfrenta a inestabilidad y protestas
PUERTO
PRÍNCIPE, Haití. Haití tiene un nuevo primer ministro para regir el gobierno
mientras entra en una fase de incertidumbre política, con el Parlamento
disuelto, activistas de la oposición prometiendo protestas callejeras y su
presidente gobernando por decreto por la falta de acuerdo entre los
legisladores.
El primer
ministro Evans Paul fue propuesto el mes pasado por el presidente, Michel
Martelly, pero no logró la confirmación del Senado y la Cámara de Diputados
antes de que sus mandatos expirasen el lunes. Dado que según la constitución el
presidente puede gobernar ahora por decreto, Paul asumió el cargo de forma
automática el miércoles y comenzó a supervisar las operaciones diarias del
ejecutivo mientras el país más pobre del hemisferio occidental se enfrenta a
una estabilidad social que podría socavar su frágil estabilidad.
El ex
alcalde de Puerto Príncipe dijo que lamentaba el asumir el poder sin una
votación y ni parlamento, de lo que culpó a un grupo de legisladores de la
oposición que, según él, están detrás del bloqueo. Dijo que la nueva junta
electoral comenzaría a trabajar “en menos de dos semanas” para empezar a
organizar las elecciones legislativas y municipales largamente demoradas.
“Es difícil
ser aprobado por un Parlamento que es disfuncional. Y yo no soy el responsable
de la disfunción del último parlamento”, dijo Paul, que formaba parte de la
oposición moderada a Martelly antes de convertirse en primer ministro, a la
Associated Press.
El ultimo
episodio de la tormenta política que afecta a Haití ha estado cocinándose desde
poco después de que Martelly llegase al cargo en 2011 como un recién llegado a
la política con pocos apoyos en el Parlamento, algo crítico en un país donde la
constitución limita deliberadamente el poder ejecutivo.
Se suponía
que Martelly debió convocar elecciones en 2011 para la mayor parte de los
escaños del Senado, toda la Cámara de Diputados y cargos locales. Pero seis
senadores de la oposición emplearon un procedimiento parlamentario para evitar
la votación mientras acusaban al presidente de abuso de autoridad por
seleccionar a partidarios para la junta electoral y otros puestos. En los
últimos días, Martelly ha negociado con legisladores y líderes de los partidos
de la oposición para terminar con el impase. Pero la sesión extraordinaria del
parlamento haitiano nunca llegó a reunirse para sancionar la ley electoral
necesaria para organizar elecciones legislativas.
El
miércoles, la Organización de Estados Americanos dijo que apoyaba los esfuerzos
de las autoridades locales para “celebrar elecciones libres, justas e
integradoras lo antes posible”. A principios de esta semana, un grupo de
embajadores y el representante especial de Naciones Unidas en Haití dijo que
Martelly tenía su apoyo durante el periodo de cambios políticos.
En la
residencia oficial del primer ministro, Paul fue muy crítico con las violentas
protestas callejeras antigubernamentales que se han convertido en habituales en
el centro de Puerto Príncipe. En marchas pidiendo la dimisión de Martelly se
han quemado neumáticos y arrojado piedras a la policía antimotines, que
respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
“La gente
tiene derecho a manifestarse pacíficamente, un derecho protegido por la
constitución. Pero hay gente que se está aprovechando de la situación y que
quiere crear caos”, dijo Paul, que sustituye a Laurent Lamothe, quien se vio
obligado a dimitir del cargo. Antes el miércoles, un grupo de activistas
políticos que dijo estaba decidido a ver la salida de Martelly, prometió una
nueva oleada de protestas en las calles, insistiendo en que el presidente es un
“dictador” que buscaba gobernar por decreto.
Fuente: www.hoy.com.do
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