“La no regulación de inmigrantes le cuesta siete mil millones de pesos al Estado”
DAJABÓN. El
director ejecutivo del programa Solidaridad Fronteriza (SF), reverendo jesuita
Regino Martínez, declaró que el Estado pierde anualmente más de RD$7,300
millones por no resolver la situación de los migrantes ilegales haitianos, y
confirmó que en el trasiego de los haitianos existe un negocio en el que se
benefician desde autoridades militares, policiales y los denominados poteas,
motoconchos hasta algunos dueños de fincas agrícolas.
“Eso lo sabe
todo el mundo, que existe el trasiego de haitianos ilegales, y que es un
negocio redondo, donde se comienza repartiendo dinero desde que se pasa el
portón hasta que se termina en los puntos de chequeos”, declaró a este diario
el reverendo Martínez.
Asimismo,
denunció que en el país se violan las leyes, no sólo sobre la regularización de
los extranjeros, sino la 169 y de la misma Constitución de la República. “Qué
tú puedes esperar abajo, que no sea el desorden, el caos y la anarquía, cuando
aquí el Presidente de la República sólo escucha a los Vincho y al presidente de
la Junta Central Electoral, que hace lo que le da la gana”, subrayó más
adelante Martínez.
Al analizar
la situación con los inmigrantes haitianos y el Plan de Regularización que
desarrolla el Gobierno, Martínez criticó que en ninguna de las provincias
fronterizas, a excepción de Dajabón, haya una oficina para atender a los miles
de haitianos que merecen ser tratados en ese aspecto.
Dijo,
además, que la presencia haitiana en territorio dominicano no es un asunto de
repente, es algo tradicional y de muchos años.
Según
Martínez, hace muchos años que la producción de bananos, vegetales, frutas y predios
arroceros son atendidos o cultivados entre el 85% y 90% por manos haitianas.
Del mismo
modo, citó que la ganadería y la construcción están en más del 85% cubiertas
por manos de origen haitiano, ya que cruzan la frontera o que nacieron en
territorio dominicano.
Cura
enfrenta alcalde
El reverendo
Eladio Hernández, cura-párroco de la parroquia San Lorenzo Marte, del municipio
Guayubín, respaldó totalmente las declaraciones del sacerdote Regino Martínez,
y afirmó que es incierto que en esta localidad existan barrios enteros de
haitianos ilegales, como denunciara recientemente el alcalde Samuel Toribio.
Dijo que en
la mayoría de las fincas bananeras, de plátanos y otros frutos menores, la
presencia haitiana supera en más del 80% a la mano de obra dominicana.
“Lo que los
periodistas y medios de comunicación debieran cuestionar no es la masiva
presencia haitiana, sino cómo llegan hasta nuestras comunidades”, precisó el
sacerdote Hernández.
Denunció que
cada haitiano, para llegar desde Dajabón hasta un municipio como Guayubín,
Montecristi, Villa Vásquez o Navarrete, paga entre RD$3 mil, RD$2,000 y
RD$2,500, y ese beneficio no lo obtiene sólo el motoconchista, sino que se
queda entre los vigilantes y los puestos de chequeos.
Aseguró que
en Guayubín, los propietarios de fincas prefieren la mano de obra haitiana
porque es más barata que la nacional.
Fuente: www.diariolibre.com
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