Los aspirantes a la Presidencia de EE.UU. en 2016 cortejan a los estados claves
El Partido
Republicano celebra este fin de semana un encuentro en Nuevo Hampshire al que
no faltará ninguno de los candidatos que ya han anunciado que competirán en las
primarias- Rubio, el senador por Kentucky Rand Paul y el senador por Texas Ted
Cruz.
También
acudirá el exgobernador de Florida Jeb Bush, el primero en manifestar sus
aspiraciones presidenciales a finales de 2013 aunque aún sin anunciar
oficialmente su campaña, que se da por segura.
El hijo y
hermano de expresidentes actúa ya como si fuera candidato y, desde que Hillary
Clinton anunció su campaña, el domingo pasado, no ha perdido ocasión para
llamar a “frenar” a la favorita del Partido Demócrata -y de las encuestas- para
la Presidencia.
En Nuevo
Hampshire, estado clave por sus simbólicas primarias, se escenificará lo
competida que está la carrera por la candidatura republicana, especialmente en
comparación con la demócrata, en la que no se espera ningún candidato con
posibilidades reales frente a Hillary Clinton.
Entre las
primeras espadas del partido que asistirán al encuentro destaca también la
presencia del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, un político que llegó
a considerarse posible favorito para estas elecciones pero que ha visto
lastrada su imagen por varios escándalos estatales.
Además,
Christie compite por el apoyo de los mismos donantes y del mismo sector del
partido que Jeb Bush, el favorito de los grandes donantes y del aparato
republicano.
Ted Cruz y
Rand Paul fueron los primeros en anunciar su candidatura, pero no fue hasta
esta semana que la carrera presidencial de Estados Unidos se dio por
inaugurada, con el anuncio de Clinton el domingo y de Rubio el lunes.
Los dos
políticos dejaron claro, con el inicio de sus respectivas campañas, que
apostarán por estrategias diametralmente opuestas.
Clinton
anunció su candidatura con un video en el que ella no aparece hasta el minuto y
medio, mientras que Rubio -de origen cubano- optó por un apasionado discurso
ante unas 3.000 personas en la simbólica Torre de la Libertad de Miami, que
acogió a los primeros exiliados cubanos tras la Revolución Castrista.
Hillary
Clinton, en un intento por alejarse de la criticada grandilocuencia de la
campaña de 2008, salió a la carretera el mismo domingo desde su casa de Nueva
York a Iowa en una furgoneta negra a la que ha apodado “Scoby doo”, porque le
recuerda a la “Máquina del Misterio” con la que se desplazan los personajes de
esa serie animada de los años setenta.
Iowa es un
estado clave y cargado de simbolismo, pues es el primero que vota y con su
“caucus” comienza oficialmente el proceso electoral. En el camino, fotos en gasolineras con ropa
informal junto a ciudadanos anónimos, visita de incógnito a un restaurante de
comida rápida mexicana en el que no la reconocieron, y mensajes entusiastas en
Twitter sobre el viaje en carretera con su equipo.
Ya en Iowa,
actos pequeños en centros educativos y de trabajo, cafés con ciudadanos, todo
en aras del esfuerzo de su equipo por “reinventar” a Hillary Clinton y alejarla
de la imagen encorsetada y elitista que muchos en Estados Unidos tienen de una
mujer que lleva más de dos décadas en primera línea política.
Durante sus
cuatro días en Iowa, Clinton ha evitado las preguntas de la prensa y no ha
desvelado ninguna de sus propuestas porque, según esgrime su equipo, la
candidata quiere “escuchar” a los ciudadanos primero.
Por el
contrario, Marco Rubio, se ha prodigado en entrevistas con grandes medios del
país como ABC, NPR y Fox, en las que ha tenido que enfrentar preguntas sobre
todo tipo de cuestiones, desde la inmigración, hasta la normalización de
relaciones con Cuba y el acuerdo nuclear con Irán.
Clinton
tampoco ha entrado en el cuerpo a cuerpo con otros candidatos. Sin embargo,
Rubio, Cruz, Paul y hasta los aspirantes republicanos que aún no han hecho
oficial su candidatura no dejan escapar ninguna ocasión para atacar a la
demócrata.
No se espera
ningún gran discurso ni evento de Hillary Clinton hasta mayo, un tiempo que
aprovechará para preparar la campaña con su equipo en su cuartel general en el
distrito de Brooklyn (Nueva York).
Los
analistas ya se preguntan cuánto tiempo podrá Hillary Clinton mantener esta
campaña de perfil bajo. O si eso es posible incluso. Mientras tanto, los aspirantes republicanos
aceleran el paso para recuperar la Casa Blanca en 2016, tras ocho años en manos
demócratas. EFE
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