OEA apoya diálogo en Venezuela en una sesión que Caracas abandonó
El texto presentado por Argentina, Brasil, Canadá, Honduras,
Estados Unidos y Perú, tenía un objetivo aparentemente inocuo: apoyar la
instalación del diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición, y alentar
por resultados oportunos de las negociaciones.
Pero la representación de Caracas se opuso frontalmente,
señalando que la declaración se negoció “a espaldas de Venezuela” y por tanto
se violaron los principios de no injerencia en asuntos internos y de soberanía
nacional. “No podemos acompañar, aunque suene una contradicción, un proyecto de
declaración donde se han violado dos principios sagrados para nosotros, ni
puede Venezuela consentir que se opine sobre Venezuela”, dijo Carmen Velásquez,
representante alterna de Caracasante la OEA.
En solidaridad con el gobierno venezolano, Bolivia acusó al
Consejo Permanente de “ilegal e ilegítimo” y también abandonó la reunión en la
sede de la OEA, en Washington. Ante la ausencia de Venezuela en la sesión,
nueve países se abstuvieron de apoyar la declaración, entre ellos Ecuador,
Nicaragua, El Salvador y República Dominicana.
Pero el texto fue aprobado, lo que envía una nueva señal de
apoyo internacional a las negociaciones –apadrinadas por El Vaticano–, entre el
gobierno del presidente Nicolás Maduro y la coalición opositora Mesa de la
Unidad para resolver la profunda crisis política y económica que sacude a
Venezuela.
En sus cuatro puntos, el texto de la OEA alienta a Maduro y
sus opositores a “alcanzar resultados concretos en un plazo razonable para
poner fin a la difícil situación que atraviesa Venezuela”. También insta a los
actores políticos a actuar “con prudencia y eviten cualquier acto de violencia
o amenazas al proceso en marcha”.
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“Absurdo drama”. En un comunicado el secretario general de la
OEA, Luis Almagro, saludó la adopción de la declaración, y expresó su esperanza
de que las negociaciones en Venezuela restituyan “la separación de poderes y
los derechos electorales”, leyó el secretario general adjunto, Nelson Méndez.
Sin pronunciarse sobre el contenido de la declaración, la
representación de Venezuela denunció que el asunto se llevó de manera
inconsulta al Consejo Permanente, señalando que el pronunciamiento de la OEA
“puede perturbar” el diálogo interno en Venezuela.
“Sabemos que existen actores en esta organización que no
favorecen el diálogo”, señaló Velásquez.
Pero los países promotores del texto
defendieron la legalidad de la convocatoria, señalando además que la OEA tiene
una responsabilidad en expresarse sobre la situación venezolana.
“El proyecto fue consultado por todas las partes”, dijo el
embajador mexicano, Luis Alfonso del Alba. El embajador argentino, Juan José
Arcuri, calificó de “argumentos falaces” las declaraciones de la delegación
venezolana y rechazó las críticas al documento, señalando que se trata de “una
nueva mano tendida” de la OEA a Venezuela.
“El Consejo Permanente por una cuestión de principios no
puede permanecer silente, inerme”, señaló. Para el director para las Américas
de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, la reunión en la OEA fue un
“absurdo drama”. “Es un absurdo drama en la OEA porque abandona Venezuela la
sesión y todo esto a raíz de una resolución tibia y errada que le da más
oxígeno a Maduro”, señaló Vivanco, que asistió a la sesión. “Deberían estar
reunidos aquí para condenar las reiteradas y gravitaras violaciones de derechos
humanos de Maduro”, añadió. AF
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