Lula dice haber sufrido actos violentos para justificar ataque a jueces
El exjefe de
Estado, que este jueves fue juramentado como ministro de la Presidencia en el
Gabinete de su sucesora y ahijada política, Dilma Rousseff, explicó en una
carta abierta que su disconformidad con los ataques que dijo haber sufrido lo
llevaron a pronunciar en conversaciones personales palabras que hoy son
consideradas como ofensivas por los magistrados.
Lula hizo
las críticas a los tribunales en una conversación telefónica con Rousseff que
fue grabada por orden judicial y cuyo contendido fue divulgado el miércoles,
desde cuando han recibido duras respuestas de algunos magistrados.
“En las
últimas semanas, como todos saben, mi intimidad, la de mi esposa, la de mis
hijos y la de mis compañeros de trabajo ha sido violentada por medio de
filtraciones ilegales de informaciones que deberían estar bajo la guardia de la
Justicia”, aseguró el exjefe de Estado en la carta abierta divulgada por el
Instituto Lula.
Según el
exmandatario, la filtración a la prensa de informaciones de las investigaciones
de las que es blanco en la justicia se han convertido en “actos injustificables
de violencia en su contra”.
“En esta
situación extrema, en la que me fueron negados derechos fundamentales por
agentes del Estado, manifesté mi inconformismo en conversaciones personales,
que jamás habrían superado los límites de la confidencialidad, si no hubiesen
sido expuestas públicamente por una decisión judicial que ofende la ley y el
derecho”, afirmó.
Lula añadió
que no puede pedir que los magistrados de los máximos tribunales compartan sus
posiciones personales y políticas pero que no puede admitir que palabras
extraídas de conversaciones personales justifiquen “juicios despreciativos
sobre mi carácter”.
“No me
conformo con que palabras dichas en particular sean tratadas como ofensa
pública antes de que se realice un examen imparcial, exento y corajudo del
levantamiento ilegal del sigilo de las informaciones”, afirmó.
Lula criticó
la decisión del juez que autorizó levantar el secreto de las escuchas de sus
conversaciones telefónicas y que las mismas ahora sean interpretadas fuera de
contexto.
“Nosotros
tenemos una suprema corte totalmente acobardada, un Superior Tribunal de
Justicia totalmente acobardado, un presidente de la Cámara de Diputados jodido,
un presidente del Senado jodido y no sé cuántos parlamentarios amenazados”, le
dijo Lula a Rousseff en una de las escuchas divulgadas.
Para el
decano del Tribunal Supremo de Brasil, Celso de Mello, dicha declaración
constituyó una “grave ofensa” y una “grosera e injusta calificación” que
“ofendió gravemente la dignidad del poder judiciario”.
“Es un
insulto al poder judiciario inaceptable. Manifiesto mi más absoluta repulsa”,
aseguró De Mello ante sus colegas del Supremo en una reunión plenaria en la que
dijo que la ofensa “torpe e indigna es típica de mentes arrogantes y
autoritarias”.
En su carta
abierta, Lula afirmó que pese a no haber tenido acceso a estudios formales ni
ser un letrado, sabe distinguir lo correcto de lo equivocado y lo justo de lo
injusto.
“Los tristes
y vergonzosos episodios de las últimas semanas no me harán dejar de creer en la
institución del Poder Judiciario; no me harán perder la esperanza en el
discernimiento, en el equilibrio y en el sentido de proporción de los
magistrados de la Corte Suprema”, agregó el expresidente, que dijo que lo único
que espera es que se haga justicia en vigencia plena del Estado de derecho
democrático.
Lula recordó
que en los ocho años que ejerció la Presidencia siempre demostró su respeto por
el Poder Judicial y dijo creer en la independencia armónica entre los poderes
de la República.
La carta
abierta es la primera declaración oficial de Lula desde que fue juramentado
como ministro de la Presidencia, acto anulado de forma cautelar por dos jueces
federales para quienes el nombramiento solo busca blindar al exjefe de Estado
ante los procesos que enfrenta en la justicia.
Lula es
investigado por los delitos de lavado de dinero y falsificación en una causa
por corrupción que estaba en manos de un juez federal de la ciudad de Curitiba
pero que tendrá que ser enviada a la Corte Suprema ya que, como ministro,
obtuvo fuero privilegiado.
El
nombramiento de Lula y la posibilidad de que el cambio de instancia dilate el
proceso han generado protestas en las calles de varias ciudades de Brasil.
EFE
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