Presidente de la JCE llama a no ignorar las preguntas que el estudio sobre la abstención electoral plantea

 

IIDH/CAPEL presenta estudio sobre la abstención electoral solicitado por la JCE
Presidente de la JCE llama a no ignorar las preguntas que el estudio sobre la abstención
electoral plantea


Santo Domingo, RD. — La Junta Central Electoral (JCE) presentó este miércoles el “Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior,elecciones 2024”, una investigación realizada por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) a través de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), a solicitud del órgano electoral.


Este informe, el primero y único de este tipo realizado en Latinoamérica y con un enfoque
integral en la realidad de un país, tuvo como objetivo analizar de manera rigurosa las
dinámicas socioculturales, logísticas y políticas que motivaron el abstencionismo en las urnas durante los pasados procesos electorales de 2024.


La presentación se llevó a cabo en el auditorio de la sede central de la JCE y fue encabezada
por el Pleno de la JCE, integrado por su presidente, Román Andrés Jáquez Liranzo; los
miembros titulares Dolores Fernández Sánchez, Samir Chami Isa, Hirayda Marcelle Fernández Guzmán y Rafael Armando Vallejo Santelises, así como también el secretario general, Sonne Beltré. Presentes, además, los miembros suplentes Prado López, Cristian Perdomo, María Estela de León, Anibelca Rosario y Tony Tejada, así como el cuerpo directivo y personal de la institución.

Por el IIDH-CAPEL participaron el director ejecutivo, José Thompson Jiménez; Sofía Vincenzi, coordinadora del proyecto; Luis Mario Rodríguez, coordinador de la investigación; y los coordinadores Jenny Nathaly Torres, Ronald Alfaro Redondo y Óscar Picado Joao.


Además, estuvieron presentes los miembros del Tribunal Superior Electoral (TSE), encabezados por su presidente, Ygnacio Camacho, delegados de las organizaciones políticas, representantes de la sociedad civil y religioso.


Jáquez llama a no ignorar planteamientos del estudio.


En su intervención, el presidente de la JCE, Román Andrés Jáquez Liranzo, resaltó que cuando una persona decide no acudir a las urnas, esa ausencia queda registrada en las estadísticas, pero no es solo un espacio en blanco, ya que detrás hay razones, circunstancias y percepciones que la sociedad debe escuchar.

Quisiera comenzar con una idea sencilla, pero fundamental para comprender esta

investigación:

El silencio también comunica.

Cuando un ciudadano o una ciudadana decide no acudir a las urnas, esa ausencia queda registrada en las estadísticas electorales. Podemos medirla, compararla y observar su evolución en el tiempo.

Pero esa ausencia no es simplemente un espacio en blanco en nuestra contabilidad electoral. Detrás de ella pueden existir razones, circunstancias y percepciones distintas que debemos ser capaces de escuchar.

Ese silencio nos interpela, nos reta y coloca frente a nosotros una realidad que, como sociedad, merece toda nuestra atención.

Y comprender lo que existe detrás de esa ausencia exige ir más allá de los números.

Este estudio nos permite aproximarnos a cómo la persona abstencionista interpreta la acción del voto; a los factores sociales, políticos, económicos, culturales y logísticos que inciden en el ejercicio del sufragio, tanto en el territorio nacional como en el exterior; y a las experiencias y percepciones que intervienen en la relación de la ciudadanía con las urnas.

También nos permite observar las distintas formas en que la participación electoral es entendida y vivida por los actores de nuestra vida democrática y por quienes deciden no acudir a votar.

Todo ello nos recuerda que detrás de las estadísticas hay personas.

Hay experiencias.

Hay percepciones.

Y hay realidades que también deben ser escuchadas.

Por eso, no podemos interpretar la abstención desde ideas preconcebidas ni atribuir una misma explicación a quienes no acudieron a las urnas. Se trata de escuchar, estudiar, comprender y actuar.

Y esta mirada guarda una estrecha relación con las responsabilidades que la Constitución y las leyes confieren a la Junta Central Electoral. A esta institución le  corresponde administrar los procesos electorales, así como los mecanismos de participación directa, garantizando su desarrollo con apego a la legalidad y a los principios democráticos. Esa responsabilidad se hace visible cada vez que organizamos un proceso electoral, pero nuestra mirada no puede limitarse al día de las elecciones.

La vida democrática también nos demanda observar las dinámicas que acompañan el ejercicio de los derechos políticos y prestar atención a la relación que la ciudadanía mantiene con los procesos electorales.

Desde la Junta Central Electoral reconocemos la participación ciudadana como un eje gravitacional de la salud de nuestra democracia. Y precisamente por ello tenemos la responsabilidad institucional de estudiarla.

 No para condicionar la voluntad de la ciudadanía.

 No para juzgar a quien participa o a quien decide no hacerlo.

 Sino para contar con mejores elementos que nos permitan determinar qué podemos hacer para facilitar y fortalecer el ejercicio de los derechos políticos de la ciudadanía.

¡Es en ese contexto que debemos entender el estudio que hoy ponemos a disposición de la sociedad dominicana y del mundo!

Durante un año y tres meses, este esfuerzo permitió aproximarnos a dimensiones de la participación electoral que las cifras, por sí solas, no alcanzan a explicar, y hoy tenemos frente a nosotros una investigación que seriamente nos interpela, nos plantea preguntas y nos invita a revisar nuestras propias actuaciones.

Porque si este estudio nos permite escuchar aquello que el silencio en las urnas nos está diciendo, ahora depende de nosotros decidir qué hacemos con ese conocimiento.

 Depende de las instituciones del Estado.

 Depende de los partidos, agrupaciones y movimientos políticos.

 Depende de la sociedad civil.

 Depende de la academia.

 Depende de los medios de comunicación.

 Y depende de nosotros, como Junta Central Electoral.

Cada uno desde su ámbito, desde sus responsabilidades, pero todos conscientes de que fortalecer la participación ciudadana es una tarea que trasciende a una sola institución.

A la Junta Central Electoral le corresponde hacer su parte.

Con rigor.

Con prudencia.

Con sentido institucional y sin creernos algún piropo.

La institucionalidad va más allá.

Y a ustedes, que hoy están aquí presentes, también les corresponde hacer la suya. Por eso, hoy hacemos un llamado a no ignorar las preguntas que este estudio nos plantea.

No dejemos que sus resultados se queden únicamente en estas páginas o en un acto de presentación.

Un fenómeno de esta complejidad no admite soluciones únicas ni respuestas apresuradas. Este estudio debe ayudarnos a analizar detenidamente qué podemos hacer mejor; qué aspectos requieren mayor atención; cuáles demandan la participación de otros actores; y dónde es necesario construir consensos que nos permitan seguir avanzando como el Estado Social y Democrático de Derecho que somos.

Escuchar antes de decidir también es una forma de fortalecer la institucionalidad y de asumir responsablemente lo que nos corresponde.

Y esta reflexión debe incluir también a los dominicanos y dominicanas residentes en el exterior. Nuestra ciudadanía trasciende las fronteras territoriales y las circunstancias en las que se ejerce el sufragio no son necesariamente las mismas dentro y fuera del país. Incorporar ambas realidades nos permite comprender de manera más amplia la participación electoral dominicana.

Señoras y señores:

Llegados a este punto, en nombre del Pleno de la Junta Central Electoral, expreso nuestro más sincero agradecimiento a quienes asumieron el desafío y la responsabilidad de hacer posible esta investigación, el primer y único estudio de este tipo realizado en Latinoamérica, focalizado de manera integral en la realidad de un país en particular.

Un esfuerzo que marca un precedente para el estudio de la abstención electoral en nuestra región.

 Gracias al Instituto Interamericano de Derechos Humanos.

 Gracias a su Centro de Asesoría y Promoción Electoral, IIDH/CAPEL.

 Gracias a su director ejecutivo, José Thompson Jiménez.

 Gracias a Sofía Vincenzi Guilá, por la coordinación del proyecto.

 Gracias al investigador principal, Luis Mario Rodríguez y, junto a él, a todos los investigadores, expertos, integrantes del Consejo Consultivo y equipos que participaron en este proceso.

Gracias también a las diferentes direcciones y áreas de la Junta Central Electoral; a los secretarios de las juntas electorales; a nuestras oficinas de servicio en el exterior; y a todos los que, desde distintas responsabilidades, contribuyeron al desarrollo de esta investigación.

Discurso del director ejecutivo de IIDH/CAPEL, José Thompson J. 

Saludos

Fue el 14 de enero de 1983 cuando se culminó, en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, la creación del Centro de Asesoría y Promoción, CAPEL. a partir de la convicción del vínculo esencial e indisociable que existe entre los Derechos Humanos y la
democracia, gracias al cual los procesos políticos y electorales solo pueden comprenderse y realizarse plenamente como mecanismos para la búsqueda de la vigencia de los derechos a la participación política, como segmento fundamental de los mismos Derechos Humanos.

Desde su mismo origen, los objetivos que han guiado la labor de CAPEL son la promoción de las elecciones y de los valores de la cultura democrática, así como la participación política plena y sin discriminación alguna, confiando en la interacción y la asistencia
técnica, como canales para lograr mayor legitimidad en los comicios y así contribuir a la consolidación de la democracia.

Comprendiendo la realidad política del entorno en los años ochenta y apostando fuertemente a la especialidad, la autonomía y la permanencia que distinguen al modelo latinoamericano de organización electoral, CAPEL privilegió el acercamiento entre los Organismos Electorales buscando crear espacios de encuentro y motores para generar flujos de cooperación a fin de fortalecer la institucionalidad y las capacidades técnicas requeridas para, con la necesaria credibilidad, poder dotar de legitimidad los procesos comiciales encomendados a estas instituciones, pieza vital para la verdadera reconstrucción de la democracia. Producto de este esfuerzo consciente son las tres asociaciones de organismos
electorales que CAPEL contribuyó a crear (Protocolo de Tikal, Protocolo de Quito y UNIORE), a las cuales sigue sirviendo como Secretaría Ejecutiva.

La observación electoral ha sido, por su parte, uno de los mecanismos que ha distinguido la trayectoria de CAPEL, llevada adelante a lo largo de su existencia hasta sumar más de cuatrocientas misiones, fundamentalmente en América Latina y el Caribe.

Con esa misma convicción, CAPEL asumió desde sus primeros años otra tarea esencial: generar conocimiento y doctrina especializada en materia de democracia y elecciones. De esta vocación surgieron iniciativas pioneras, como el Diccionario Electoral, así como cientos de publicaciones que, en formato físico y digital, han contribuido al estudio y a la reflexión sobre los procesos democráticos y electorales de nuestra región.

Es en ese marco de trabajo que se inscribe la investigación que hoy presentamos a ustedes, que responde a una inquietud de la Junta Central Electoral, a raíz del incremento en el porcentaje de los habilitados para votar que finalmente no lo hacen en República Dominicana y en el exterior. Comprender este fenómeno resulta fundamental. La abstención electoral no puede ser reducida únicamente a una cifra. Detrás de cada porcentaje hay personas, circunstancias, percepciones y decisiones que es necesario conocer y
analizar.

Tenemos una historia de colaboración fructífera entre la Junta y CAPEL en asistencia técnica, en auditoría de sistemas, en propiciar esa observación y esas asociaciones de organismos electorales y, ciertamente, en el impulso a iniciativas académicas. Por ello, fue
natural que termináramos plasmando en un convenio, a inicios de 2025, el desarrollo de una investigación que arrojara luz acerca de las causas y factores que están a la base de este incremento en la abstención, identificando las variables sociales, políticas, culturales y
logísticas que configuran la conducta del no votante.

Esta investigación, presentada ahora en ocho capítulos, es el resultado de más de un año de recopilación, análisis e interpretación de datos, entrevistas, encuestas y grupos focales, con el propósito de aproximarnos a este fenómeno desde diferentes perspectivas y con el mayor rigor posible. Es un estudio que no sólo detecta tendencias, sino que establece la posibilidad de “tender puentes” que lidien con algunos de los temas estructurales que están a la base de la abstención.

Agradecemos profundamente al equipo investigador, liderado por Luis Mario Rodríguez, salvadoreño y con la participación destacada de Jenny Torres, dominicana, Ronald Alfaro, costarricense y Oscar Picardo, uruguayo-salvadoreño, por un trabajo extraordinario. Su rigor, dedicación y compromiso fueron determinantes para llevar adelante una investigación de esta magnitud. Agradecemos especialmente su capacidad para escuchar, analizar, contrastar información y aproximarse con seriedad a las múltiples dimensiones que intervienen en la decisión de votar o no votar.

Finalmente, quiero expresar un agradecimiento muy especial a la Junta Central Electoral por la confianza depositada en CAPEL y en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos para desarrollar esta investigación. Esta confianza se inscribe en una relación de cooperación construida durante muchos años y que ha demostrado que, cuando las instituciones electorales, la academia y los organismos especializados trabajan conjuntamente, es posible generar conocimiento y herramientas que contribuyan de manera concreta al fortalecimiento democrático.

Para CAPEL, esta investigación representa también una reafirmación
de nuestro compromiso con la participación política, con el fortalecimiento de las instituciones electorales y, en definitiva, con la plena vigencia de los derechos humanos.

Esperamos que los resultados que hoy ponemos a disposición de ustedes contribuyan a comprender mejor las razones de la abstención, pero, sobre todo, que sirvan para abrir nuevas preguntas, promover nuevas reflexiones y orientar acciones que permitan acercar cada vez más a los ciudadanos y ciudadanas al ejercicio efectivo de su derecho a participar. Porque fortalecer la democracia significa también comprender las razones por las cuales las personas participan, las razones por las cuales dejan de hacerlo y, a partir de ese conocimiento, trabajar para que nadie encuentre barreras que le impidan ejercer plenamente su derecho a participar en la vida democrática.

Muchas gracias.

Discurso de miembro  titular Hirayda M. Fernandez.

Es para mí un honor, en mi condición de Miembro Titular del Pleno de la Junta Central Electoral, Coordinadora de la Comisión del Voto Dominicano en el Exterior y como integrante de la comisión que ha tenido a su cargo la dirección de este proyecto, darles la más cordial bienvenida a este acto en el que presentamos los resultados de una investigación que consideramos de particular importancia para la democracia dominicana.

Nos convoca hoy un propósito que trasciende la presentación de un documento. Nos convoca la oportunidad de compartir con la sociedad dominicana los resultados de un proceso de investigación que nace de una preocupación legítima y necesaria: comprender las razones que explican la abstención electoral de los ciudadanos dominicanos, tanto de quienes residen en la República Dominicana, como de aquellos que viven en el exterior.

La presentación de este estudio no constituye simplemente la culminación formal de un trabajo de investigación. Representa, sobre todo, la concreción de una inquietud institucional y de un compromiso con la necesidad de conocer, comprender y atender uno de los fenómenos que mayor incidencia tiene sobre la participación política de nuestra ciudadanía: la abstención electoral.

La Junta Central Electoral, como órgano constitucional responsable de organizar, dirigir y supervisar los procesos electorales, tiene necesariamente que prestar atención no solo a quienes acuden a las urnas, sino también —y quizás con igual o mayor interés— a quienes, teniendo el derecho de ejercer el sufragio, deciden no hacerlo.

Porque cada elección nos ofrece dos realidades que deben ser observadas conjuntamente: la de quienes participan y la de quienes se abstienen.

Durante mucho tiempo, la abstención ha sido observada principalmente desde una perspectiva cuantitativa. Sabemos cuántos ciudadanos concurren a votar y cuántos no lo hacen. Los resultados electorales permiten medir esa realidad.

Pero existe una pregunta de mayor profundidad que las cifras, por sí solas, no pueden responder: ¿Por qué no votan quienes no votan? Esa pregunta constituye, en buena medida, el origen de este estudio.

La decisión de promover esta investigación surgió de la convicción de que una institución electoral moderna no puede limitarse a organizar eficientemente los procesos electorales. También debe procurar comprender el comportamiento de la ciudadanía,identificar los factores que inciden en su participación y generar conocimiento que permita mejorar continuamente las condiciones en las que se ejerce el derecho al sufragio.

Hablar de abstención electoral es hablar de democracia. En toda democracia, el voto constituye una de las expresiones fundamentales de la voluntad ciudadana. Sin embargo, cuando un número significativo de ciudadanos decide no acudir a las urnas, estamos ante un fenómeno que merece ser observado, estudiado y comprendido con rigor, sin prejuicios y sin apresuramientos.

La abstención electoral es un fenómeno complejo. No responde necesariamente a una sola causa ni puede ser explicado mediante una única interpretación. Puede estar relacionada con factores políticos, sociales, económicos, culturales e institucionales. Puede expresar desinterés, desencanto, desconfianza o inconformidad; pero también puede estar vinculada a dificultades prácticas, falta de información, condiciones particulares de determinados grupos de electores o circunstancias propias de quienes ejercen sus derechos políticos desde el exterior.

Por ello, consideramos que era necesario realizar un estudio que permitiera aproximarnos a esas causas con una metodología rigurosa y con una perspectiva amplia. El propósito de esta investigación, por tanto, no ha sido simplemente determinar cuántas personas no votan. El verdadero propósito ha sido comprender por qué no votan.

Porque conocer la magnitud de la abstención nos permite dimensionar el fenómeno; pero conocer sus causas nos permite pensar en soluciones.

Y fue precisamente por la naturaleza y trascendencia de esta tarea que la Junta Central Electoral decidió encomendar la realización de este trabajo a un equipo de investigación externo a la institución, trabajo este que ha sido coordinado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos y su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (IIDH- CAPEL).

Esta decisión tiene un significado que deseo destacar.

La participación de un equipo externo no representa un distanciamiento de la Junta Central Electoral respecto del problema. Por el contrario, constituye una expresión de la voluntad institucional de obtener una mirada técnica, objetiva y especializada sobre una realidad que nos interesa conocer en toda su complejidad.

No buscábamos un estudio que confirmara una hipótesis previamente establecida. Buscábamos conocer qué piensa el ciudadano, qué lo motiva, qué lo aleja y qué condiciones podrían acercarlo nuevamente a las urnas.

De ahí que este proyecto haya sido concebido no para confirmar una explicación determinada de la abstención, sino para investigarla y comprenderla.

Y esa distinción es fundamental.

Porque si verdaderamente queremos fortalecer la participación electoral, primero debemos estar dispuestos a escuchar las razones por las cuales una parte de nuestra ciudadanía decide no participar.

Este esfuerzo incorpora, además, una dimensión que reviste especial importancia: el estudio de la abstención tanto de los ciudadanos dominicanos residentes en la República Dominicana, como de aquellos que residen en el exterior.

Nuestra democracia no puede ignorar a esa parte de la ciudadanía dominicana que, aun viviendo fuera del territorio nacional, mantiene sus derechos políticos y sus vínculos con la República Dominicana.

La experiencia electoral de los dominicanos residentes en el exterior tiene características particulares y merece ser estudiada desde su propia realidad. Las condiciones de participación, el acceso a la información, las circunstancias sociales y familiares, la relación con el país de origen y otros factores pueden incidir de manera diferente en su comportamiento electoral.

Por ello, comparar ambas realidades y comprender sus posibles diferencias y coincidencias constituye uno de los aportes que esperamos obtener de este trabajo.

Señoras y señores:

La investigación que hoy presentamos tiene un propósito que va más allá de producir un informe.

Queremos que sus resultados sean útiles.

Útiles para la Junta Central Electoral en el cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales.

Útiles para los partidos y organizaciones políticas, que tienen un papel fundamental en la vinculación de la ciudadanía con el sistema democrático.

Útiles para la academia y los investigadores, que podrán encontrar en este trabajo elementos para profundizar el estudio de la participación política en la República Dominicana.

Útiles para las organizaciones de la sociedad civil y para todos aquellos sectores interesados en el fortalecimiento de nuestra democracia. Pero, sobre todo, aspiramos a que sean útiles para la ciudadanía.

Porque el propósito último de estudiar el fenómeno de la abstención no debe ser simplemente lograr que más personas acudan a votar.

El propósito debe ser comprender las condiciones que favorecen o dificultan la participación y, a partir de ese conocimiento, contribuir a construir un sistema electoral cada vez más accesible, confiable, cercano y capaz de generar en el ciudadano la convicción de que su participación importa.

No debemos asumir que todo abstencionista es un ciudadano indiferente a la democracia. Por eso, este estudio que hoy presentamos no debe ser visto como un mecanismo para juzgar al ciudadano que se abstiene. Debe ser visto como una herramienta para escucharlo.

Y escuchar es, en democracia, una forma esencial de gobernar, de representar y de servir.

El resultado de este estudio tampoco debe ser entendido como una respuesta definitiva a todas las preguntas relacionadas con la abstención electoral. Ninguna investigación de esta naturaleza puede pretender agotar un fenómeno tan complejo.

Lo que sí esperamos es que nos permita disponer de mejores elementos para formular nuevas preguntas, identificar áreas de oportunidad y diseñar iniciativas que contribuyan a fortalecer la participación ciudadana.

Las instituciones democráticas deben estar permanentemente dispuestas a examinar sus prácticas, a identificar sus desafíos y a buscar nuevas formas de acercarse a la ciudadanía. En ese espíritu, la Junta Central Electoral ha promovido este estudio.

Lo ha hecho desde la responsabilidad que implica organizar los procesos electorales, pero también desde la conciencia de que la calidad de una elección no depende únicamente de la eficiencia con que se organiza una jornada electoral.

Depende también de que los ciudadanos tengan las condiciones, la información, la confianza y la motivación necesarias para participar en ella.

En definitiva, organizar elecciones es una responsabilidad institucional; fortalecer la participación democrática es una responsabilidad de todos.

Por ello, quiero expresar nuestro reconocimiento al equipo de investigación externo que asumió este desafío; a los profesionales que participaron en sus distintas etapas; a quienes contribuyeron con sus conocimientos y experiencias; y, muy especialmente, a los ciudadanos que aceptaron participar y compartir sus opiniones.

Sin su disposición a responder, expresar sus percepciones y contar sus experiencias, este estudio no habría sido posible. A todos ellos, nuestro agradecimiento.

Finalmente, quiero reiterar que este estudio que hoy presentamos pertenece, en cierto sentido, a toda la sociedad dominicana.

Sus resultados deben ser conocidos, analizados y debatidos con espíritu constructivo.

Si logramos que este trabajo contribuya a comprender mejor por qué algunos ciudadanos participan y otros se abstienen; si nos ayuda a identificar obstáculos que puedan ser superados; si aporta elementos para fortalecer la confianza y la participación; y si abre nuevas líneas de investigación y reflexión, entonces habremos cumplido buena parte del propósito que nos llevó a emprenderlo.

Con esa esperanza y con la convicción de que una democracia se fortalece cuando tiene la capacidad de escucharse a sí misma, damos formalmente apertura a este acto de presentación del «Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior»; porque la participación ciudadana no se decreta: ¡se construye!

Muchas gracias.



Presentación de estudio de coordinador a cargo de la investigación, Luis Mario Rodríguez 

Durante la presentación, el investigador Luis Mario Rodríguez señaló que el estudio demuestra que el abstencionismo electoral en la República Dominicana constituye un problema estructural y no simplemente una manifestación de apatía ciudadana.

 

Explicó que, aunque el país cuenta con un sistema electoral sólido, persisten factores como la desconfianza política, el clientelismo, la falta de propuestas atractivas y diversas barreras logísticas, especialmente para los dominicanos residentes en el exterior.

 

Asimismo, se evidencia que la participación varió de manera notable entre las elecciones municipales de febrero y las presidenciales y congresuales de mayo de 2024, lo que demuestra un interés diferenciado según la relevancia de los cargos en disputa.

 

Entre los principales hallazgos, la investigación identifica la apatía hacia las propuestas políticas, las dificultades de transporte y distancia hacia los centros de votación, así como las limitaciones de tiempo y laborales, como causas centrales de la baja participación ciudadana.

 

Hizo un llamado a un pacto como solución entre las instituciones electorales, los partidos políticos y la sociedad civil.

 

Expresó que, para reducir la abstención, se recomienda fortalecer la educación cívica, renovar la oferta de los partidos, facilitar el acceso a los centros de votación y garantizar procesos electorales transparentes y seguros. En el exterior, también se plantea evaluar modalidades como el voto postal, anticipado o electrónico.

 

Enlace de estudio integro sobre la Abstención Electoral en la República Dominicana: https://heyzine.com/flip-book/af2cb61fdd.html

Enlace de videos de presentación: https://www.transfernow.net/dl/20260909ffiICUz3



Dirección de Comunicaciones

09 de septiembre de 2026


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